miércoles, 14 de septiembre de 2016

Escapes. Una ayuda en la cosecha.

El desabejado de los cuadros que se quieren cosechar es un inconveniente al que se enfrenta cualquier apicultor, el cual si no tiene destreza en la operación acaba por montar un fenomenal jaleo con las abejas volando alrededor, el humo, el cepillo y la miel. Pensando en la manera de simplificar la tarea y después de intentar inventar la rueda, descubrí que aquello que yo intentaba hacer, esto es, algo que permitiese el paso de las abejas sólo en un sentido, ya existía y se llamaba "escape".

Un escape no es más que un elemento que se coloca un día ante de la cosecha justo debajo de las alzas que se pretenden cosechar y que hará que la recolección de la miel se haga con los cuadros libres de abejas.  La idea es que a las abejas les resulta sencillo atravesarlo en un sentido y costoso en el contrario. Por la noche las abejas abandonan los cuadros con miel y bajan a los de cría y al día siguiente  la subida les resulta difícil con lo que los cuadros que se han de cosechar quedan limpios de abejas.

Siguiendo la filosofía de hágaselo usted mismo y aprovechando unos recortes de maderas y un trozo de malla me hice un par de ellos modelo doble triángulo o doble Quebec  que funciona estupendamente.

De todos modos si no queréis calentaros la cabeza o sois unos manazas entonces podéis comprarlo (hay un montón de modelos y los hay muy baratos).

Las ventajas de usar escapes son:

- Se ahuma menos la miel.
- Cosecha más tranquila al no tener que limpiar los cuadros de miel.

Los inconvenientes:

- Hay que abrir la colmena el un día antes de la cosecha.
- Sólo vale en colmenas de crecimiento vertical (industrial y perfección).
- Sólo funciona si en el alza que se va a cosechar no hay cría. De otro modo no abandonarán las abejas los  cuadros.
- Hay que tener un escape por cada colmena que quieras cosechar.

Por mi parte y tratándose de un colmenar pequeño y para consumo propio las ventajas compensan a los inconvenientes que fundamentalmente consisten en tener que colocarlo el día a la cosecha.

Enlances de los planos del escape que me fabrique (no hace falta que quede bonito para que funcione)

http://www.dave-cushman.net/bee/doubleq.html

http://www.beeculture.com/make-a-triangle-bee-escape-heck-make-one-for-every-hive/

y su funcionamiento.







martes, 15 de marzo de 2016

Echando la caña. Pescando enjambres.

El año pasado después de ser incapaz de recoger a primeros de mayo el enjambre que se estaba formando en la puerta de mi colmena estaba convencido de que 2015 no iba a ser el año en el que se ocuparía la caja que tenía vacía.  De cualquier modo, no teniendo nada que perder pensé que siempre sería más probable capturar un enjambre dejando las cajas en el monte que teniéndolas guardadas en casa.  Quince días después las dos cajas estaban ocupadas. Fue una gran alegría por inesperado y por ser la primera vez que me ocurría.

Os detallo cuales fueron los pasos que el año pasado me funcionaron.

1.- Coloqué las enjambreras la segunda quincena de mayo pero sería mejor hacerlo un mes antes pues ya a primeros de mayo la colmena estaba enjambrando.  

2.- Utilicé enjambreras viejas. Las dos enjambreras ya habían contenido abejas, una de ellas estaba sucia y había restos de pollila la otra había sido quemada con un soplete para limpiarla. A la más limpia, la del colmenar, le puse algún cuadro con cera estampada y debajo de la tapa la unté con miel y cera. Era de un bote que había guardado de la cosecha del año pasado, un mezclote de la miel y la cera de los opérculos. Pensé que esto podrían aprovecharlo las abejas y que podría servir para atraer a los enjambres. En la enjambrera más sucia les dejé los cuadros viejos vacío, sólo con un hilo de cera en la testa del cuadro para guiarles en el lugar en el que debían construir y con la tapa untada igualmente.

3.- Puse la caja donde si fuese abeja me gustaría estar. Este aspecto es muy subjetivo pero yo busco un sitio entre peñas, soleado, levantado del suelo y con la piquera orientada al sureste.

4.- Me separé del colmenar unos 200 m para colocar la enjambrera (como la tengo que llevar andando procuré no irme muy lejos)

5.- Es importante no tener prisa en cambiar los enjambres al cajón definitivo. A las nuevas colonias les resulta más fácil mantener el calor en una caja más ajustada a los cuadros ocupados. Es preferible trasladar al colmenar las enjambreras y dejarlas allí hasta el verano en el que ya la colmena estará más fuerte.

6.- ¿Cómo cambiar de la enjambrera a la caja definitiva? Si la enjambrera está en el sitio que ocupará en el colmenar sólo hay que colocar la colmena en ese mismo lugar con la piquera a la misma altura y orientación. Vamos sacando los cuadros de la enjambrera y partiendo de un lado y conservando la disposición de los cuadros vamos metiéndolos en la colmena. La colmena la completamos con cuadros de cera estampada. Si la enjambrera no está en el sitio que ocupará la colmena entonces esperaremos a la caída de la noche para asegurarnos de que cuando cerremos la piquera las pecoreadoras hayan vuelto y esté toda la población dentro de la caja.  Trasladamos entonces ya de noche la enjambrera y la dejamos en su ubicación definitiva. Abrimos la piquera y cuando al amanecer las abejas empiecen a salir estás reconocerán y memorizarán su nueva situación antes de marchar. Pasadas unas horas nos encontraremos en una situación igual al caso anterior y procederemos de la misma manera.

En esta próxima primavera volveré a lanzar la caña a ver si nuevos enjambres pican el anzuelo.

miércoles, 6 de mayo de 2015

"Persuadiendo" enjambres

Ya estamos en primavera, en plena temporada de caza de enjambres. Hace dos años perdí la mitad del colmenar por ignorancia (calculé mal lo duro que puede ser el invierno en Gredos y las abejas de una de mis dos colmenas murieron de hambre en abril).  Desde entonces estoy deseando llenar la caja que quedó vacía.

Este primer fin de semana de mayo subí al mediodía a dar una vuelta a las abejas y me encontré el panorama que podéis ver en las fotos y los vídeos. La colmena estaba enjambrando. ¡Vaya emoción!,  ya veía otra vez las dos colmenas a tope. Me bajé a por los bártulos y me preparé para ofrecerles un confortable hogar a las abejas que se agrupaban en el frente de la colmena y la piquera con la idea de salir volando. Las abejas estaban tranquilas y aunque en las imágenes se vea el ahumador lo cierto es que ni lo encendí. Subí a media familia a contemplar el espectáculo de ver miles de abejas agolpadas, y de paso a que me echaran una mano. Entre mi sufrido hermano Ángel, que bien se gana el bote de miel que se come al año, y yo pretendíamos capturar el enjambre, aunque más bien se debería decir convencer. En rigor, capturar un enjambre de abejas es  imposible porque las abejas no pueden vivir encerradas y lo único que podemos hacer es ofrecerles un lugar que les agrade. Esto requiere de un conocimiento y un arte que no se limita simplemente a meter los insectos en una caja.


Ahora, ¿qué dicen los libros que se ha de hacer para que los enjambres se queden con nosotros y no escapen de nuestro colmenar?

1.- Al enjambre formado se le ofrecerá una colmena o enjambrera usada en la que tengan cera vieja.

2.- Asegurarnos que en la caja vieja entra la reina fecundada.

3.- En la caja vieja se incluirá un cuadro de cría abierta con la idea de que las abejas así se sientan
ligadas a esta cría y no huyan.

4.- Confiar en que les guste su nueva casa.

Nosotros no fuimos capaces de detectar la reina entre tanta abeja y  no pudimos meter en la enjambrera ningún cuadro de puesta abierta por no encontrar ninguno en la cámara de cría de la colmena. Quizás pudieran estar en el medio alza, pero no caí y allí miré. Les puse una  cucharada de "atrapa enjambres" Abejar para compensar.

Con una tabla de corcho blanco colocada en rampa primero y luego con una sábana vieja conseguimos que las abejas entraran en la enjambrera, después de bregar con ellas gran parte de la tarde. Es impresionante verlas entran como si atendieran a una llamada a la vez que baten las alas con el abdomen levantado (esparciendo las feromonas que emanan de su glándula de Nasanoff).

A la mañana siguiente temprano, con un cielo gris que anunciaba agua para todo el día,  me acerqué al colmenar y las abejas habían abandonado la enjambrera. Había bastantes abejas en la piquera así es que supongo que habrían aplazado la enjabrazón por el cambio de  tiempo. Ya no estaban mansas como el día anterior y alguna se me vino a la cara como una bala aún estando a más de diez metros de la colmena.

Poco más podía hacer, era domingo, amanecía lloviznado y se acaba el puente, así es que dejé la enjambrera preparada en el colmenar por si se lo pensaban mejor y a lo largo de la semana tenían a bien ocupar la caja y darme una alegría.  Me volví al pueblo.

Ahora, ya sé que es a mediados de abril cuando he de dividir la colmena y que es a primeros de mayo cuando debo estar preparado para "capturar" algún enjambre.

Este año quizás no podrá ser y continuaré con mi única colmena pero la experiencia de ver el enjambrazón ha sido algo inolvidable.






lunes, 10 de marzo de 2014

Cómo legalizar un colmenar

Legalizar las colmenas es conveniente por varios motivos:

1.- Si no lo haces te expones a una multa importante por parte del SEPRONA o de los agentes forestales.
2.- Si tus abejas causan daños a terceros y tus colmenas son ilegales te encontrarás en una situación delicada.
3.- Es gratuito.

Vaya por delante que cada comunidad autónoma tiene su propia reglamentación, aunque imagino que no diferirá mucho una de otra. En mi caso concreto os hablo de una explotación en Castilla y León no trashumante para consumo propio (menos de 15 colmenas).

Trámites a realizar:

1.- Dirígete al ayuntamiento del lugar en el que vas a solicitar el colmenar e indícales que quieres colocar un colmenar.

Te pedirán un permiso del propietario, la referencia catastral del lugar en el que quieres ubicar el colmenar y fotocopia de tu DNI. Si no hay ningún inconveniente te emitirán un informe favorable.

2.- Dirígete a la Sección Agraria Comarcal más próxima al lugar en el que desees colocar las colmenas

Llévate la siguiente documentación pues te la pedirán y si la tienes puedes dejar ya todo allí sin tener que volver. Estos dos primeros papeles aunque pueda parecer una broma es cierto que los piden

A) Certificado de empadronamiento (esto lo tienes que pedir en el ayuntamiento en el que vives que puede no ser en donde tienes el colmenar).
B) Declaración responsable de tu estado civil. 

     Esto no es más que un folio en el que escribes:

    Yo Fulanito con dni XXXXX declaro responsablemente que mi estado civil es casado, separado, viudo....

    Firmado 

C) Fotocopia del dni
D) Copia de la solicitud del permiso al ayuntamiento
E) Copia de la respuesta favorable del ayuntamiento
F) Rellenar un impreso que ellos te proporcionarán para darte de alta en el Registro de explotación ganadera.

Bueno, de este modo obtendrás el registro de explotación ganadera y una matrícula para tus colmenas.

Una vez realizado estos trámites que se hacen una sola vez, luego tienes unos trámites de “mantenimiento” anuales que son:

-       El seguro de responsabilidad civil para cada una de las colmenas: Lo puedes hacer en tu asociación apícola (es conveniente estar asociado aunque sólo sea por este asunto). Se paga anualmente y es poco dinero no llega a 1 euro por colmena.
-       Pasarte a primeros de año por tu sección agraria para actualizar el estado de tu colmenar indicando las bajas o altas que has tenido y de este modo confirmar que sigues con la actividad.

Como veis el legalizar el colmenar no es algo que se hace una mañana pues intervienen varias administraciones en las que, en ocasiones, los tiempos de respuesta son largos.
Por otra parte, sobre todo en los municipios o en las comarcas en las que la apicultura sea una actividad infrecuente, pueden no estar muy al corriente de los requisitos necesarios para la  legalización y te mareen con el papeleo a entregar. Estos "inconvenientes" se ven de sobra compensados con la tranquilidad de saber que tus colmenas están legalmente instaladas.


domingo, 16 de junio de 2013

Flora melífera.

La flora melífera es muy amplia, y como muestra estas fotos de abejas pecoreando en diferentes especies. Según vaya ampliando la lista de fotos las iré añadiendo.


Calluna (Calluna vulgaris)


Diente  de león (Taraxacum officinale)


Trébol blanco (Trifolium repens)


Zarza (Rubus sp.)


Arraclán (Rhamnus frangula)


Viborera (Echium vulgare)



Celidonia (Chelidonium majus)



Escorodonia (Teucrium scorodonia)


Gordolobo (Verbascum pulverulentum)


Castaño (Castanea sativa)


Codeso (Adenocarpus complicatus)


Roble melojo (Quercus pyrenaica), pecoreando mielato 


Mostranzo (Mentha suaveolens) 


Sauce (Salix sp.), amentos masculinos 


Sauce (Salix sp.), amentos femeninos 


Cantueso (Lavandula stoechas)


Cambrón (Echinospartum barnadesii subsp. barnadesii)


Marrubio (Marrubium vulgare)


Cardo azul (Erygium bourgatii)




Aciano (Centarurea cyanus )



Romero (Rosmarinus officinalis)



Jazmín silvestre (Jasminum fruticans)




Hiedra (Hedera helix)


miércoles, 5 de junio de 2013

Doblando el colmenar

Este año me he puesto como objetivo principal aumentar en un 100% el número de colmenas. Es un plan ambicioso pero teniendo sólo una es matemáticamente imposible fijarse un porcentaje menor. Para lograrlo empecé por poner fuerte a la colmena madre, quitándoles poca miel en otoño y alimentándolas a la salida del invierno. No me he complicado mucho la vida pues les he puesto una bandeja encima de los cuadros con una solución azucarada, 2 kilos de azúcar por litro de agua. Todavía tengo el recuerdo de la colmena muerta de hambre el invierno pasado y no puedo permitirme un segundo error. El 19 de abril en un año de mucha agua y frío la primavera en la vertiente norte de Gredos por encima de los 1300 metros apenas se hace sentir. No obstante, los sauces ya tienen las flores a punto y la ración extra que supuso el jarabe hace que la colmena esté fuerte. Voy a doblarla. Después de leer diferentes libros me decido por el método que teniendo sus detractores es más sencillo. Consiste simplemente en tomar de la colmena madre unos cuadros a partir de los cuales se desarrollará una nueva. Mi enjambrera es de 6 cuadros así es que meto en ella un cuadro con cría reciente, imprescindible para que de la escisión pueda nacer una reina, un cuadro con cría cerrada, un par de cuadros con miel y polen y luego les puse un dos cuadros más estirados sin nada. Tras esto cerré la piquera de la enjambrera y la alejé del colmenar. En la literatura habla de kilómetros pero yo iba con la enjambrera en los brazos y no me veía con ánimo para tanto. Así es que la dejé como unos 150 metros de la colmena original encima de unas piedras en un pequeño claro entre unos robles. Me gustó el sitio por estar discreto y alejado del paso del ganado y aunque no estaba a kilómetros por ser el terreno accidentado con bosques y arroyos me hacía parecer que las abejas tendrían difícil volver a su colmena (parecer este completamente subjetivo y aunque pudiera ser cierto no se apoya en ningún estudio). Hecho esto sólo resta esperar.


Ahora, ¿qué es lo que pasa dentro de estas dos cajas? Bien, en una de ellas estará la reina que seguirá poniendo huevos y allí la vida seguirá poco más o menos igual. Lo interesante ocurre en la que tiene las abejas huérfanas, sin reina. Estas se darán cuenta en pocos días que no tienen reina e intentarán por todos los medios sacar una.¿De dónde? Pues de las larvas que tienen menos o igual a tres días pues hasta ese punto han tenido unas atenciones idénticas a las que recibiría una reina. En esos tres primeros días el cuidado de la obrera y de la reina no se diferencia pues ambas son alimentadas con jalea real. La clave está en
que las reinas el cuarto, quinto y sexto día siguen siendo alimentadas con jalea mientras que las obreras se alimentan con miel y polen. Al sexto día se opercula (tapa) la celdilla para que realice metamorfosis y la reina nacerá en 16 días y la obrera en 21 desde que nació como huevo. De ahí la importancia de llevarnos un cuadro con puesta reciente pues entre ella se podrá "coronar" a algunas de las larvas, si no será el fin de la colonia. Pasados unos días nacerán las reinas entre las que sólo ha de quedar una. Cuando nace la primera destruye las realeras de sus hermanas  (en la foto se ven las celdillas cónicas en las que desarrollan las reinas) y de no darle tiempo a matar a todas en la "cuna" peleara a muerte con las reinas vírgenes nacidas. Pasado unos días después de estos lances la abeja reina virgen sale fuera realizando durante días en un vuelo nupcial en el que se apareará con diferentes zánganos guardando así el esperma que usará el resto de sus vida. Estas salidas son un momento delicado pues un cambio en el tiempo o un abejaruco pueden dar al traste con la división de la colmena. En este caso no sólo es la muerte de la reina, también morirá la colmena pues no habrá puesta de la que sacar otra.

Volviendo a nuestro colmenar el día 31 de mayo sobre las 9 de la tarde cuando ya estaba seguro de que todo el ganado estaba recogido en la colmena cerré la piquera de la enjambrera y la llevé a la que sería su ubicación al lado de la colmena madre. Una vez allí abrí de nuevo la piquera dejándolas así hasta el día siguiente al mediodía cuando volví para cambiarlas a la colmena definitiva. El cambio se hace de este modo pues así las abejas tienen un tiempo para acostumbrarse a su nueva localización. Luego las horas centrales del día son momentos de gran actividad con lo que una parte importante de la colmena está pecoreando fuera.  Coloqué la colmena en el lugar en el que puse la enjambrera el día anterior y fui metiendo allí los cuadros respetando el orden y la posición. De este modo tan simple, no exento de riesgos y de fortuna es posible ampliar el número de colmenas en el colmenar.

Aprovechando la visita ese mismo día abrí la colmena madre y me encontré con no demasiada población, poca miel y mucha cría. Además, pude ver realeras abiertas y alguna por abrir como se ve en la foto. Tenía toda pinta de que hubiesen enjambrado. ¡Lástima, perdí ganado y miel! No estando allí de continuo para estar atento a capturar los enjambres sólo me queda poner unas enjambreras usadas (con propoleos, cera vieja, etc...hay unos sprays que parecen atraer los enjambres) y esperar que alguno de los escapados  acaben allí.





jueves, 6 de septiembre de 2012

La cosecha


Después de más de un año de atenciones cosecho lo que para la mayoría supone el premio a la labor realizada; la miel (sobretodo para los que no entienden la apicultura como afición). Pero sin duda el premio lo tengo cada vez que me acerco al colmenar; disfrutando del entorno, observando las pecoreadoras entrar y salir por la piquera, oyendo el zumbido de la colmena o viendo los cuadros de cría o los panales llenos de miel y polen. En resumen, observando la vida de la colmena y viendo que va bien.

La cosecha este año se ha realizado de manera artesanal y de forma un poco improvisada. Al comenzar el mes de agosto, coincidiendo con mis vacaciones, me pasé por la colmena y al levantar la tapa me encontré con que la colonia tenía mucha miel en el alza. Por miedo al enjambrazón y como todavía quedaba mucho mielatos del roble temía que me llenaran los cuadros quedándose sin espacio para poder seguir almacenando. Así es que decidí cosechar sin tener extractor ni ninguno de los útiles usados, sólo que unos cubos y poco más. Pensaba que dejando escurrir los panales sería suficiente pero mi decepción llego al ver que aquello no fluía, era demasiado espesa. Por lo que me ví obligado a "desarrollar una técnica mixta" entre el estrujado y escurrido; dejando la parte correspondiente a la lámina de cera estampada y destrozándo las paredes de las celdillas con mis manos (lavadas). El amasijo resultante lo dejé reposar una semana en recipientes de tal modo que los trozos de cera y las impurezas afloraron a la superficie quedando la miel limpia en al fondo.

El resultado han sido 4 kilos y medio de miel, para mi riquísima (ningún padre ve a sus hijos feos) y también para el resto a los que les he dado a probar. Tanto por su color oscuro, su gran densidad y su sabor nos encontramos ante una miel de bosque. Por su importancia relativa en la vegetación de los alrededores imagino que estará compuesta fundamentalmente de roble, castaño y brezo también zarza y no sé cuánto tendrá de piorno que es también muy abundante en las proximidades.

Con una cosecha tan escasa y tantos compromisos apenas si me he quedado con algo de esta primera miel pero ya vendrán otras con las que pueda "hartarme". Como sabía que iba a regalar gran parte la he envasado y etiquetado para darle un aspecto más atractivo, presentándola así de una forma que hiciera justicia a la calidad de la miel.



miércoles, 27 de junio de 2012

Cata de mieles

Este sábado he estado en un curso de cata de mieles. El curso se organizaba en Barco de Ávila y como por estas tierras no es habitual encontrar actividades relacionadas con la apicultura me ha parecido que había que apoyar esta iniciativa. Sobretodo cuando el curso se organiza con tanta profesionalidad y se imparte por alguien tan competente.
Me ha sorprendido la diferencia que puede haber entre unas mieles y otras. Lo primero que llama la atención es la gama de colores que van desde el amarillo paja hasta el marrón oscuro, pareciendo en el bote casi negro. Luego ya en la boca te das cuenta de que esta diferencia va más allá de lo visual y sin tener un paladar muy fino aprecias esos sabores de los distintos tipos de miel. No puedo decir que tras el curso sea capaz de distinguir cada uno de los tipos de miel, pues la cantidad de mieles es enorme y dentro de cada una de las mieles monoflorales existe una gran variabilidad, pero sí hay alguna de las mieles más comunes en España que se reconocen con relativa facilidad: como la de azahar, castaño, brezo, encina, la muy tradicional miel de la Alcarria ( la de espliego y la de romero).

lunes, 14 de mayo de 2012

Bajas invernales

Este domingo aprovechando, ya por fin, un fin de semana de buen tiempo hemos ido mi suegro Emilio y yo a ver qué tal han pasado las abejas el invierno. La falta de actividad en la piquera de una de las colmenas ya nos hacía sospechar lo peor, y el abrir la colmena no ha servido más que para comprobar lo que ya sabíamos. Una de las colmenas no había sido capaz de superar el prolongado invierno gredense. Es descorazonador ver una colmena muerta de hambre; miles de abejas en el fondo de la colmena mientras algunas de ellas aparecen metidas de cabeza en las celdillas, muertas mientras buscaban algo miel. Se te queda un sentimiento de saber que han muerto por una negligencia, por no proveerlas del alimento que les permitiese pasar el invierno. Muchas veces es por quitar demasiada miel a las abejas, pero en este caso teniendo en cuenta que eran unos enjambres tardíos, de junio, no les quité nada y confié en que lo que pudieran recoger sería suficiente para llegar a la primavera. Por lo visto la población era demasiado grande para el alimento almacenado. Así que murieron de lo que mueren las abejas que se quedan sin combustible en invierno, murieron de frío. La conclusión que he sacado es que para este invierno les pondré sí o sí alimento suplementario para evitar lo que me ha ocurrido este año. Después de limpiar la colmena de las abejas muertas, nos hemos ocupado de la colmena viva y le hemos abierto la piquera. Hemos aprovechado los panales de la colmena muerta poniéndoselos a esta colmena para facilitarles el trabajo y que no pierdan de ese modo tiempo y energía en estirar las láminas de cera. Además le hemos puesto el alza para que si nos demoramos en volver tengan sitio y láminas para estirar. Esta colmena viva tiene buena actividad viéndose entrar y salir abejas con el polen en las patas. Está empezando la floración del piorno serrano (Cytisus purgans) y del brezo blanco (Erica arborea), además de haber ya otras muchas florecillas como campánulas y compuestas. Esperemos que esta abundante floración ayude al despegue de la colmena.

lunes, 9 de abril de 2012

Calendario apícola

Si tus colmenas están situadas en la vertiente norte de la Sierra de Gredos, a más de 1300 m de altitud, puede ocurrir que en el mes de abril te encuentres con esta estampa.


No hace ni un año que tengo las colmenas y ya me he dado cuenta de que los calendarios de manejo de los colmenares están muy supeditados al lugar en el que se encuentran las colmenas. Ahora según algunos calendarios tendría que estar controlando la enjambrazón y yo todavía no he encontrado un fin de semana en condiciones para abrir las colmenas y ver que tal han superado el invierno porque si no es el agua, es el frío y si no... la nieve. Puede que sea que mi inexperiencia me haga tener un miedo excesivo a dañar las colmenas por el frío pero sabiendo que les puse en otoño 5 cuadros con cera en la cámara de cría para que estiraran y que la naturaleza a esta altura y en esta vertiente aún no se ha enterado de la llegada de la primavera no pienso que la necesidad de abrir las colmenas compensen el riesgo que asumo.

Otra planta más que añado a "mis favoritas", junto con el sauce, la lechetrezna (Euphorbia sp.). Son muy abundantes en la zona y ver sus flores entre la nieve es toda una bendición cuando el panorama se muestra tan duro para las abejas.

martes, 20 de marzo de 2012

Algo se mueve

Aprovechando el puente de San José me he pasado a dar un vistazo a las colmenas. Ha sido una alegría comprobar que las dos han superado el invierno. Las colmenas están a unos 1300m de altitud en pleno Parque Regional de La Sierra de Gredos, así es que allí hace frío de verdad y mi temor de que no tuvieran alimento para aguantar el invierno estaba más que justificado (pese a no haberlas quitado nada de miel). Eran enjambres que se pusieron a primeros de junio y tampoco tienen la fuerza de una colmena madura y consolidada.

Por la piquera entraban y salían de las dos colmenas algunas de las abejas más valientes, pues el día estaba con nubes y claros y todavía frío. Observando con detenimiento se veía en la tablilla de la piquera restos de polen, probablemente de los alisos, avellanos o sauces que ya empiezan a florecer.



Previendo que no iba a haber mucha actividad en la colmena y como tampoco pensaba abrirlas se ha venido además mi hermano Ángel mi sobrino Javier para que viese como entraban y salían las abejas. Con diferencia más que las abejas le gustó el traje, aunque le quedase un poco grande.

viernes, 24 de febrero de 2012

El refractómetro

En 2011 me debí de portar muy bien y los Reyes Magos me han traído un refractómetro. Este es el típico cacharro que si te regalan fenomenal porque no es barato y da un poco de cosilla compararse uno pues tampoco es imprescindible y su uso es limitado.

La miel se conserva por ser un líquido con una concentración muy alta de azúcar. Las abejas antes de sellar las celdillas con la miel comprueban que tenga una humedad óptima (la miel oscila entre el 16% y el 20% de humedad). Por tanto, si al cosechar la miel la mayor parte de las celdillas del cuadro que recogemos está sellado no tendremos peligro de que esta se nos estropee pero si tenemos dudas por no estar la mayor parte de las celdillas cerradas entonces el refractómetro nos será de utilidad proporcionándonos el porcentaje de agua que contiene la miel.

El refractómetro es un aparatito pequeño y de sencillo manejo que no necesita pilas.



Básicamente su funcionamiento es:

1.- Se pone una gota de miel sobre un cristal.
2.- Se mira hacia la luz por la lente del aparato, el cual marcará con una raya azul sobre una escala el nivel de humedad que la muestra contiene.



En la foto vemos que la muestra tiene un 16 % de agua.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Lecturas recomendadas

Estos son algunos libros que he leído sobre abejas y que os recomiendo por diferentes razones.

Título: La vida de las abejas
Autor: Karl von Frisch

Sin duda el libro que más me ha marcado de los que he leído sobre abejas es La vida de las abejas de Karl von Frisch. No es un libro sobre apicultura al uso, mejor sería decir que es una recopilación de estudios realizados sobre abejas. En este libro descubriremos algunos secretos de estos interesantes insectos que nos harán manejar y comprender mejor a nuestras abejas. Para comprender la importancia del trabajo de Karl von Frisch baste decir que en 1973 fue galardonado con el Nobel de Medicina. A pesar de la profundidad de los estudios no esperemos encontrar un árido libro sobre etología lleno de incomprensibles términos, es más bien un apasionante texto sobre las abejas en el que de un modo sencillo se presentan los experimentos y se descubren por sus resultados los "secretos" de las abejas. Un libro para enamorarse de la ciencia y admirarse de la naturaleza. Desde luego 100% recomendable.

Incomprensiblemente es un título descatalogado por lo que hay que recurrir a las librerías de viejo para conseguirlo o buscarlo en las bibliotecas. En esta dirección www.iberlibro.com puede que lo podáis comprar. Ojo el autor es Karl von Frisch, no confundir con La vida de las abejas del ilustre escritor belga Maeterlinck.



Título: Apicultura. Conocimiento de la Abeja. Manejo de la Colmena
Autor: Pierre Jean-Prost,Paul Medori, Pierre Jean-Prost
Editorial: Mundi-Prensa

Quizás el texto más completo de apicultura de los modernos manuales. Sin duda es una obra extensa y completa que aborda la apicultura en todos sus aspectos. Con abundantes ilustraciones y fotografías que apoyan el texto. Por ponerle algún pero decir que los autores franceses en algunos capítulos se refieren a la apicultura desarrollada específicamente en Francia (legislación francesa sobre apicultura o los territorios apícolas franceses) que pueden no ser de interés para el apicultor español. Para mi es un gran libro escrito por expertos y sin duda un referente en la literatura apícola.




Título: Prácticas de Apicultura
Autor: Ricardo Miranda Ocaña y Pady Miranda Ocaña
Editoral: Servicio de Formación Agraria e Iniciativas. Junta de Castilla y León

Es un manual de iniciación eminentemente práctico (está escrito a modo de manual de prácticas) con abundantes fotos y que da respuesta a aquellas preguntas que todos nos planteamos al comenzar en esto de la apicultura. Además de ser bueno, es bonito y barato, pues no cuesta nada más que descargarlo en esta dirección

Descárgalo aquí



Título: Curso completo de apicultura
Autor: Georges de Layens y Gaston Bonner
Editorial: Omega

Es un manual del s. XIX escrito por el inventor de la colmena moderna de crecimiento horizontal. Es una edición cuidada, muy ilustrada con grabados de la época y que está desfasado. Para muestra decir que en él no se trata el principal azote de las colmenas actualmente, la varroa, pues entonces en los colmenares no se conocía el temido ácaro. Un libro de agradable lectura con el aliciente de estar escrito por una de las personalidades más influyentes en la apicultura moderna. Recomendado para los románticos de la apicultura.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Tiempo de mielatos

Para cualquiera que no tenga conocimientos apícolas le sorprenderá saber que el final del verano y el otoño pueden ser periodos de gran cosecha de miel. Pero... ¿de dónde sale si en estos meses la mayor parte de la floración ya pasó?. La explicación está en los mielatos. Los mielatos son secreciones de árboles (en la península ibérica sobre todo árboles del género quercus: encinas, robles, alcornoques, etc...) y de insectos chupadores de savia como algunos áfidos (pulgones) que contienen una cierta cantidad de azúcar que las abejas son capaces de transformar en miel. Este mielato es fácil verlo en los días posteriores a una tormenta, al finalizar el verano, aparece alrededor de las bellotas como una secreciones producto de la eliminación del exceso de humedad o unas manchas bajo los árboles que delatan su goteo. Eso es precisamente lo que tan afanosamente buscan las abejas para completar la cosecha anual.


La miel proveniente de mielatos es una miel más oscura, menos dulce y con un gran sabor que se suele conocer con el nombre de miel de bosque o miel de encina. Es una miel que no cristaliza a pesar de ser muy densa.

También esta época las abejas aprovecharán la floración tardía como la del brezo (Calluna vulgaris) proporcionando esta flor una miel densa de gran calidad.

lunes, 26 de septiembre de 2011

La ganadería

Las razas de abejas

Cuando empecé a leer libros sobre apicultura me sorprendió encontrarme con que había diferentes razas de abejas, siendo esta mi primera duda ¿qué raza elegir?

La abeja melífera (Apis mellifera) es un insecto originario de Europa, África y parte de Asia. Aunque se encuentra presente en practicamente todo el mundo introducida por el hombre. Así es que con una distribución tan amplia no es de extrañar que haya diferentes razas. Mi consejo es que no te preocupes demasiado con el tema de la raza, pues en un colmenar en el que las hembras se fecunden de manera natural, en el vuelo nupcial, lo normal es que se apareen con zanganos de colmenares próximos con lo que la hibridaciónn está garantizada. Por tanto, no te compliques y ten la raza que tengan los apicultores de la zona (Yo en concreto la raza que tengo en mis colmenas es la abeja negra ibérica; Es una raza adaptada a las condiciones de la Península Ibérica y está ampliamente extendida entre los apicultores españoles).

¿Dónde conseguir mis primeras abejas?

Para empezar hay dos maneras de conseguir tus abejas. Comprándolas o cazando un enjambre

Comprándolo:

Mi consejo en este caso es que si puedes y conoces a algún apicultor de la zona se lo compres a él pues además de la evidente ventaja de no tener que hacer un traslado largo te encontrarás con abejas acostumbradas a la floración y el clima del lugar.

Lo nomal es que lo que compres sea un enjambre, esto es, cuatro o cinco cuadros en los que haya puesta, una reina fecundada y con una población de unas 20.000 abejas.

Yo en mi zona no conocía a nadie que tuviera abejas así es que compré un par de enjambres a los apicultores que me dieron el curso. Yo creo que son gente honesta y profesional aquí tenéis el enlace por si os interesa http://cosasdeabejas.blogspot.com/

Cazando enjambres:

Otra posibilidad si tienes paciencia y hay colmenas por la zona puedes intentar capturar algún enjambre escapado. Sobre esto no tengo experiencia pero no descarto para esta primavera poner alguna caja con la idea de ampliar el colmenar. Básicamente consiste en poner una colmena a poder ser con cera vieja y un producto de cebo que atraiga a esos enjambres escapados.

martes, 30 de agosto de 2011

¿Dónde pongo el colmenar?


A la hora de elegir un lugar para colocar las colmenas tendrás que tener en cuenta los siguientes aspectos:

1.- Que pueda cumplir los requisitos legales

La ubicación de colmenares en España está regulado por leyes autonómicas, así es que te puedes imaginar que no es posible colocar las colmenas en cualquier sitio. El cumplimiento de los requisitos legales para instalar el colmenar pasa por tener permiso del propietario del terreno y tener el visto bueno del ayuntamiento. Una vez que tengas el permiso del propietario dirígete al ayuntamiento he indícales el lugar en el que quieres ponerlo. Las leyes limitan las distancias del colmenar a caminos y viviendas así es que aplicad un poco el sentido común. Dificilmente un ayuntamiento te dejará poner una colmena en el jardín de tu chalet adosado (y seguro que tu vecino tampoco) o junto a un parque.

Para que os hagáis una idea de las distancias de las que hablo:

Centros urbanos: 400m.
Viviendas rurales: 200m.
Carreteras nacionales: 300m.
Caminos vecinales: 25m.
Establecimientos colectivos. 500m.

2.- Que sea adecuado para las abejas

Un lugar adecuado para ellas es aquel en el que tengan agua a su disposición no hace falta que tengan la fuente pegada ni que sea un manantial cristalino puede ser un regato, una fuente o una charca pero eso sí que no se llegue a secar en verano. Otra posibilidad es que les coloques un bidón con agua aunque esto te obligará a estar pendiente de ello.

Que haya suficiente alimento en los alrededores. Las abejas encontraran comida en casi cualquier sitio pero si se lo ponemos fácil ellas nos lo agradecerán con una mayor cosecha. Los terrenos con monte bajo, con bosques y praderas naturales son lugares ideales en los que ellas encontrarán alimento fácilmente.

Que no haya en los alrededores cultivos tratados con pesticidas. Piensa que en última instancia puede que te los termines comiendo tú o que tus abejas se envenenen con ellos.

Que el colmenar se encuentre en un lugar protegido de la humedad y el viento.

3.- Que sea adecuado para el apicultor

Esto se traduce en que las colmenas no se encuentren muy alejadas del lugar de residencia del apicultor y que tengan una acceso cómodo. Puede ser un lugar "perfecto" pero si está a 500 km de tu residencia o para llegar a ellas tienes que pegarte una caminata (muchas veces cargado) lo más probable es que no atiendas el colmenar las veces que lo requiere.

martes, 23 de agosto de 2011

El material

El material básico que tendrás que agenciarte para empezar es:

- Indumentaria de protección, esto es: mono, careta, botas y guantes. Mi experiencia con la careta redonda es buena aunque no conozco que tal irá la cuadrada. El mono y la careta te recomiendo que te los busques en una pieza, y que puedan separarse por medio de cremallera o velcro. Yo me los compré por separado y al final he tenido que recurrir a mi tía que es una maestra de la máquina de coser para que me lo apañe pues era incapaz de ponerme aquello sin que quedasen agujeros entre el mono y la careta. Las botas te vale cualquiera que sean gruesas y un poco altitas (hay gente que usa botas de agua y se meten los pantalones por dentro). Yo para ajustarme las botas al traje me doy una vuelta con el cordón o me pongo cinta de embalar alrededor del tobillo como en la foto. Los guantes que sean de apicultor, largos y gruesos.

- Las herramientas de trabajo mínimas son la espátula para poder levantar los cuadros pues suelen están pegados con los propoleos y el ahumador.

- La colmena. Te recomiendo el modelo Langstroth también denominado perfección pues es el más fácil de manejar para un principiante. Si puedes elige el modelo trashumante pues aunque tu colmenar sea fijista es más versátil y te facilitará cualquier traslado que tengas que hacer con la colmena. Además de esto no olvides la cera estampada para colocar en los cuadros.


Para comprar el material puedes recurrir a una tienda de internet (www.apinorte.com o www.mieldelvalledelospedroches.com), a una asociación o cooperativa, o a una tienda apícola de las de toda la vida, si tienes la suerte de tener una en tu localidad. Yo compré la mayor parte de las cosas en la tienda de APAG (www.grupoapag.com/instalaciones.htm) en Guadalajara la dirección es C/ Francisco Aritio 108, Guadalajara. Es una nave que tienen de todo y a buen precio. Otra tienda en la que podéis encontrar material apícola y os atenderán muy amablemente es en la calle Jabonería 15 de Alcorcón se llama Flores del Valle; allí compré la cera estampada y un par de caretas redondas pues en el APAG no les quedaban.

Esto es a mi modo de ver lo fundamental para comenzar, luego hay mil cacharros que no son imprescindibles o que no necesitarás en un primer momento.

viernes, 29 de julio de 2011

Quiero poner unas colmenas

Antes de nada saber que poner un colmenar es asumir una responsabilidad y unos riesgos. Tener una colmena no es como tener un canario. Si después de pensártelo bien decides lanzarte, entonces... ADELANTE.

Para poner unas colmenas me parece importante que antes de responsabilizarte de su cuidado hayas tenido alguna experiencia previa. El conocimiento se puede aprender en los libros pero la impresión que produce levantar una tapa de una colmena con más de 50.000 abejas zumbando es algo que hay que experimentar. Esta experiencia la puedes adquirir con algún apicultor conocido y dispuesto a enseñarte, para mi la mejor opción, o haciendo un curso. Yo a falta de lo primero hice lo segundo (Una posibilidad que no exploré fue la de apuntarse a alguna asociación de apicultores o buscar en los foros de apicultura alguien de tu zona que te aleccione).

Siendo yo de Madrid hice el curso en el Taller de las Tradiciones (www.tradicion.es). La verdad es que no es tan fácil encontrar un curso de apicultura fuera de los lugares con más tradición apícola como Guadalajara o Extremadura. Su precio fue de 120€ y cumplió su objetivo. Aprendí los rudimentos para empezar y me di cuenta de que era capaz de aguantar, con el traje puesto :D, los ataques de la colmena.

jueves, 28 de julio de 2011

Hoy empiezo

Vaya por delante que mi conocimiento directo de la apicultura se limitaba hasta hace un par de meses a la propia de un urbanita de mi edad: endulzo la leche con miel, alguna vez me ha picado una abeja (aunque quizás fuese avispa) y de niño seguía los sábados por la tarde las andanzas de la abeja Maya. Más allá de eso y de mi innato interés por todo lo que suene a naturaleza mi experiencia con las abejas era nula. Hago esta confesión porque considero que es necesario conocer mis antecedentes para entender mis dificultades que sin duda para apicultores ya curtidos les parecerán pueriles pero que son auténticos escollos para quien carece de esa experiencia.

Y ahora bien, ¿cómo alguien que reconoce su inexperiencia en temas apícolas se lanza a escribir un blog sobre abejas?. El motivo es sencillo, facilitar los comienzos de aquellas personas que empiezan y que muy probablemente se encuentren con problemas similares. Por otra parte, tampoco engaño a nadie y como el título del blog reconoce no soy más que un aprendiz de apicultor.